Vendora conecta tu número de WhatsApp a un agente de IA entrenado con tu negocio, y a un panel donde tu equipo atiende, cobra y cierra ventas.
Lo que hoy te quita horas, Vendora lo hace en segundos.
El agente de IA responde al instante, de día y de madrugada, con tu catálogo y tus precios reales — nunca inventa.
La IA manda el link o los datos de pago en el chat: Mercado Pago, PayPal, Binance, Yape, transferencia y más.
Bandeja compartida con asignación automática al asesor más libre, permisos por sección y filtros por vendedor.
Cada pieza está construida sobre la API oficial de WhatsApp Business.
La misma experiencia que ya conoces — burbujas, notas de voz, stickers, respuestas rápidas — pero compartida, con etiquetas, listas y modos de IA por chat.
Menús con botones para lo repetitivo y un agente de IA para el resto. Lo entrenas chateando con él: aprende tu negocio y anota lo que no sabe para preguntarte.
Cuando el cliente acuerda una reunión o reserva, la IA la agenda sola. Tú la ves en el diagrama semanal, la confirmas y listo.
Cobros con confirmación en un clic, campañas por WhatsApp y correo, leads en kanban, catálogo, varios números por empresa y API pública.
Tus clientes te pagan directo a tus cuentas. Vendora solo cobra el plan.
Todo lo anterior + agente IA vendedor, campañas y copiloto.
Empezar con BusinessTodo lo anterior + varios números, API pública y soporte prioritario.
Empezar con EnterpriseLas respuestas honestas, antes de que pagues un sol.
Sí: un número conectado a la API oficial de WhatsApp Business (gratuita, de Meta). No es la app del teléfono — es la versión para empresas. Te guiamos paso a paso al crear tu cuenta.
No. Solo afirma lo que lee de tu catálogo y de lo que tú le enseñaste. Si no sabe algo, lo anota como duda, te pregunta, y al cliente le dice que se lo confirma — nunca inventa.
Directo a tus cuentas: conectas tu Mercado Pago, PayPal, Binance Pay, Cryptomus, Culqi, Yape o cuenta bancaria. Vendora genera el cobro en el chat, pero el dinero nunca pasa por nosotros.
Sí: creas cuentas para tus asesores, eliges qué secciones ve cada uno, y los chats se reparten automáticamente al que tenga menos carga. Cada mensaje queda firmado por quien lo envió.
Deriva la conversación a un humano ella sola (o cuando el cliente lo pide) y queda en modo sugerencias: te redacta borradores y tú decides si enviarlos, editarlos o ignorarlos.